La Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria – FENSUAGRO expresa su profundo rechazo a la decisión del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de derogar las resoluciones mediante las cuales fueron declaradas Áreas de Protección para la Producción de Alimentos – APPA en municipios de la provincia de Sabana Centro, Cundinamarca. Nos referimos a las Resoluciones 000266 y 000393 de 2025, correspondientes a Sopó y Nemocón, y a las Resoluciones 000116, 000153 y 000218 de 2026, correspondientes a Cogua, Tenjo y Tabio. Estas decisiones representan un grave retroceso en la protección de los suelos rurales y productivos y ponen en riesgo la producción de alimentos, la economía campesina y la soberanía alimentaria de nuestro pueblo. Las propias declaratorias reconocieron que estas áreas tienen como finalidad proteger suelos estratégicos para la producción de alimentos y orientar el ordenamiento territorial hacia la garantía del derecho humano a la alimentación.
Para FENSUAGRO resulta inadmisible que se pretenda desmontar una política destinada a proteger los mejores suelos agrícolas del país frente a la urbanización descontrolada, la especulación inmobiliaria, el cambio indiscriminado del uso del suelo y la concentración de la tierra. La Sabana Centro no puede convertirse en una reserva de suelo para la especulación inmobiliaria mientras se desplaza la producción campesina y se destruyen tierras fundamentales para alimentar al pueblo colombiano. Proteger la tierra productiva no es un obstáculo para el desarrollo; es una condición para garantizar la vida, la alimentación y el futuro de Colombia. El propio Ministerio de Agricultura había señalado que las APPA buscaban salvaguardar el suelo rural agropecuario como patrimonio público y enfrentar precisamente las presiones derivadas de la urbanización y la valorización inmobiliaria.
Esta decisión debe ser analizada a la luz de la Constitución Política de Colombia, que es la norma superior que debe orientar todas las actuaciones del Estado. El Acto Legislativo 01 de 2023, que modificó el artículo 64 constitucional, reconoció expresamente al campesinado como sujeto de derechos y de especial protección constitucional, reconociendo su particular relación con la tierra basada en la producción de alimentos y en la garantía de la soberanía alimentaria, así como sus dimensiones económica, social, cultural, política y ambiental. La Corte Constitucional ha reiterado el alcance de este reconocimiento y la obligación estatal de proteger y garantizar los derechos del campesinado.
De igual manera, el artículo 65 de la Constitución Política, modificado por el Acto Legislativo 01 de 2025, establece que el Estado garantizará el derecho humano a la alimentación adecuada, promoverá la seguridad, la soberanía y las autonomías alimentarias y otorgará especial protección a la producción y al acceso a los alimentos, dando prioridad al desarrollo sostenible e integral de las actividades agrícolas, agroalimentarias, agroindustriales, agroecológicas, pecuarias, pesqueras, acuáticas, forestales y campesinas. Por tanto, desmontar instrumentos de protección de las tierras destinadas a producir alimentos no puede convertirse en una decisión administrativa ajena a estos mandatos constitucionales.
FENSUAGRO advierte que aquí está en juego mucho más que unas resoluciones administrativas: está en juego qué modelo de país queremos construir. Un modelo que proteja la tierra para producir alimentos fortalezca la economía campesina, garantice el derecho a una alimentación sana y proteja los territorios; o un modelo que entregue los suelos más fértiles a la especulación, la urbanización y los intereses económicos que históricamente han desplazado al campesinado. Para nuestra Federación la respuesta es clara: la tierra debe cumplir una función social, ecológica y alimentaria; no puede ser tratada exclusivamente como mercancía.
No aceptamos que se pretenda presentar la protección de los suelos productivos como una amenaza al desarrollo municipal. Por el contrario, defendemos un ordenamiento territorial que armonice las necesidades de las comunidades, garantice la permanencia del campesinado en el territorio y preserve las tierras de mayor importancia para la producción de alimentos. Sin campesinado no hay soberanía alimentaria; sin tierra productiva no hay alimentos; y sin alimentos no hay vida digna ni futuro para la nación.
Por ello, desde FENSUAGRO exigimos al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural revisar y reversar cualquier decisión que implique un retroceso injustificado en la protección de las APPA de Sabana Centro, garantizando el respeto integral de la Constitución Política y de los derechos del campesinado. Exigimos, además, que cualquier modificación de estas determinantes se adelante con rigurosidad técnica, participación efectiva de las comunidades campesinas y organizaciones sociales y plena observancia de los principios constitucionales de protección del campesinado, soberanía alimentaria, función social y ecológica de la propiedad y garantía progresiva de los derechos.
Convocamos al campesinado de Cundinamarca, a las organizaciones agrarias, ambientales, sindicales, comunales, académicas y sociales, a las autoridades territoriales y a toda la ciudadanía a defender los suelos de la Sabana y el derecho del pueblo colombiano a producir y consumir alimentos sanos.
Exigimos respeto por la Constitución Política de Colombia.
FEDERACIÓN NACIONAL SINDICAL UNITARIA AGROPECUARIA – FENSUAGRO
Colombia, septiembre de 2026




